Palabras
de Silo con motivo de la primera celebración anual del Mensaje
de Silo
Punta
de Vacas, 4 de mayo de 2004
Queridos amigos.
Hemos
fracasado... ¡pero insistimos!
Hemos
fracasado pero insistimos en nuestro proyecto de humanización
del mundo.
Hemos
fracasado y seguiremos fracasando una y mil veces porque montamos en
alas de un pájaro llamado “intento” que vuela
sobre las frustraciones, las debilidades y las pequeñeces.
Es
la fe en nuestro destino, es la fe en la justicia de nuestra acción,
es la fe en nosotros mismos, es la fe en el ser humano, la fuerza que
anima nuestro vuelo.
Porque
no es el fin de la Historia, ni el fin de las ideas, ni el fin del
hombre, porque no es tampoco el triunfo definitivo de la maldad y la
manipulación, es que podemos intentar siempre cambiar las
cosas y cambiarnos a nosotros mismos.
Este
es el intento que vale la pena vivir porque es la continuación
de las mejores aspiraciones de la gente buena que nos ha precedido.
Es el intento que vale la pena vivir porque es el antecedente de las
futuras generaciones que transformarán al mundo.
Dos
grandes almas que lucharon contra la discriminación y la
injusticia acompañan nuestro encuentro. Guías
inspiradores de la no- violencia: Mahatma Gandhi y Luther King,
supieron del fracaso pero jamás cejaron en su intento. Hoy
están muy presentes en nuestra mente y nuestro corazón.
En
este desgraciado mundo en que la fuerza y la injusticia se enseñorea
por campos y ciudades, ¿cómo es que se piensa acabar
con la violencia?
Tal
vez piensen que son un ejemplo inspirador de las nuevas generaciones
cuando disfrazados de video juego despotrican contra el mundo; cuando
amenazan en la peor muestra de matonaje; cuando, finalmente, envían
a sus muchachos a invadir, a matar y a morir en tierras lejanas. Este
no es un buen camino ni un buen ejemplo.
Tal
vez piensen que volver a las primitivas prácticas de la pena
de muerte, será un gran ejemplo social.
Tal
vez piensen que penalizando progresivamente el delito cometido por
niños, desaparecerá el delito... ¡ o
desaparecerán los niños !
Tal
vez crean que trsladando la práctica de la “mano dura”
a las calles, las calles serán seguras.
Por
cierto que estos problemas existen y se multiplican en el momento
actual, pero con un enfoque violento de la violencia no resultará
la paz.
No
resultará la paz desde esta visión zoológica de
la vida que propicia la lucha por la supervivencia, la lucha por el
predominio del más apto. No resultará este mito. No
resultará la paz manipulando las palabras o censurando las
genuinas denuncias que se hacen contra todo atropello y toda
atrocidad que se comete contra los seres humanos. A esta alturas me
cuidaré de no mencionar los “derechos humanos”
porque también han sido vaciados de contenido y falseados en
su significado. Ahora sucede que se bombardea a las poblaciones
indefensas para proteger sus derechos humanos...
No
resultará la paz de esa visión zoológica de la
vida que propicia un orden social en base a premios y castigos
trsladando la domesticación animal al honorable ciudadano que
comienza a entrenarse en la desconfianza, la delación y el
mercadeo de sus afectos.
“Algo
hay que hacer”, se escucha en todas partes. Pues bien, yo diré
que hay que hacer, pero de nada valdrá decirlo porque nadie lo
escuchará.
Yo
digo que en el orden internacional, todos los que están
invadiendo territorios deberían retirarse de inmediato y
acatar las resoluciones y recomendaciones de las Nacione Unidas.
Digo
que en el orden interno de las naciones se debería trabajar
por hacer funcionar la ley y la justicia por imperfectas que sean,
antes que endurecer leyes y disposiciones represivas que caerán
en las mismas manos de los que entorpecen la ley y la justicia.
Digo
que en el orden doméstico la gente debería cumplir lo
que predica saliendo de su retórica hipócrita que
envenena a las nuevas generaciones.
Digo
que en el orden personal cada uno debería esforzarse por
lograr que coincidiera lo que se piensa con lo que se siente y lo que
se hace, modelando un vida coherente y escapando a la contradicción
que genera violencia.
Pero
nada de lo que se diga será escuchado. Sin embargo, los mismos
acontecimientos lograrán que los invasores se retiren; que los
duros sean repudiados por las poblaciones que exigirán el
simple cumplimiento de la ley; que los hijos recriminen a sus padres
su hipocresía; que cada uno se recrimine a sí mismo por
la contradicción que genera en sí y en los que lo
rodean.
Estamos
al final de un obscuro período histórico y ya nada será
igual que antes. Poco a poco comenzará a clarear el alba de un
nuevo día; las culturas empezarán a entenderse; los
pueblos experimentarán un ansia creciente de progreso para
todos entendiendo que el progreso de unos pocos termina en progreso
de nadie. Si, habrá paz y por necesidad se comprenderá
que se comienza a perfilar una nación humana universal.
Entre
tanto, los que no somos escuchados trabajaremos a partir de hoy en
todas partes del mundo para presionar a los que deciden, para
difundir los ideales de paz en base a la metodología de la no-
violencia, para preparar el camino de los nuevos tiempos.
Sí,
vale la pena que este Mensaje y este Humanismo Universalista cobren
fuerza. Vale la pena que la gente jóven engrose esta Fuerza
Moral como una variante de la Historia... que este caudal sea
incontenible y se escuche su rumor en todas las lenguas de la Tierra.
Entonces, las nuevas generaciones empezarán a enseñar a
las adultas con un nuevo afecto y una nueva comprensión.
Finalmente,
amigos, yo quiero compartir con todos esta certeza profunda que dice:
“lo Sagrado está en nosotros y nada malo puede ocurrir
en esta búsqueda profunda de lo Innombrable”. Creo que
algo muy bueno ocurrirá cuando los seres humanos encuentren el
Sentido tantas veces perdido y tantas veces reencontrado en los
recodos de la Historia.
Yo
quisiera, amigos, que se escuchara el Mensaje de lo Profundo. No es
un Mensaje estridente, es un mensaje muy quedo que no se puede
escuchar cuando se lo quiere atrapar.
Yo
quisiera, amigos, transmitir la certeza de la inmortalidad. Pero,
¿cómo podría lo mortal generar algo inmortal?
Tal vez deberíamos preguntarnos sobre cómo es posible
que lo inmortal genere la ilusión de la mortalidad.
Qué
bueno es estar aquí juntos considerando el presente y el
futuro. Qué bueno es que en este momento estén
presenciando este encuentro miles de amigos en distintas latitudes.
Pero, por otra parte, ya no vale que busquemos lugares alejados para
expresarnos sin ofender a nadie porque estas palabras están
llegando muy lejos. Entonces, será necesario pedir disculpas a
quienes se hayan sentido agredido por nuestros decires que sin duda
no han buscado personalizar sino más bien referirse a
situaciones y momentos históricos puntuales.
Mientras
las palabras van muriendo en calma nuestras miradas las reemplazan...
Nuestras
miradas se encuentran y se comprenden en profundidad.
Saludamos
a todos de corazón a corazón.
Silo